Ternura.
Usted es capaz de algo por lo que cualquier hombre del mundo que se encuentre combatiente en una guerra o exiliado o enfermo de muerte o en un cuadrilátero de boxeo daría hasta el último momento de su vida.
Usted es capaz de algo que podría hacer suspirar a los leprosos, a los incurables, a los imperdonables en un pabellón de esos donde esperan los condenados a la horca o la silla eléctrica o la cámara de gas o cualquiera de las distintas maneras que tienen ciertos hombres de quitarles la vida a otros ciertos hombres.
Usted es capaz de producir algo, así como las luciérnagas producen luz, usted produce en mí lo que un cielo estrellado.
Usted es esa sospecha que tuvieron todos los grandes escritores de que algo realmente bello habita este mundo. Usted es la certeza de todas las sospechas de la imaginación.